Arqueología: Dientes prehistóricos…

Israel, donde vivo, es un país de múltiples facetas, entre las cuales, sin duda alguna, se encuentra la historia, tan larga en el tiempo como interesante.

Parte de lo que aquí ha acontecido, les voy mostrando a ustedes a través de los diferentes paseos a los cuales me acompañan, y otra parte, quiero comenzar a compartir de esta forma.

No cabe ninguna duda, de que este es un lugar impresionante para aquellos amantes de la arqueología, sean profesionales o, simplemente, interesados en descubrir cómo fue la vida, tanto en esta zona específicamente, como en nuestro planeta en general.

De hecho, a lo largo y a lo ancho de este país, y de manera permanente, se llevan adelante excavaciones, las que, generalmente, terminan en descubrimientos de mayor o menor envergadura, gracias a los cuales vamos aprendiendo un poco más cada día, sobre nuestros antepasados.

Como dato interesante, les quiero contar que se acercan hasta aquí personas originarias de diferentes países, con el objeto de colaborar ad honorem en estas excavaciones. Inclusive, se hacen intercambios estudiantiles con diversas universidades y academias.

No solamente se encuentran antigüedades en las excavaciones, sino que también, como pasó en numerosas oportunidades, hay casos de particulares que han decidido hacer reformas en su vivienda, y al comenzar estos trabajos… ¡Oh, Sorpresa!, se han topado con una porción de historia que no tenían idea de que existía en su propia casa.

En este caso, les quiero comentar uno de los descubrimientos que más me impresionó y que tienen, desde algún punto de vista, una conexión muy particular con la biografía: dientes humanos de una antigüedad de 400 mil años, gracias a los cuales, han podido analizar las costumbres alimenticias de la época, obviamente, muy diferentes a las actuales.1- Arqueología, Biografía y Dientes prehistóricos

Estos dientes, que me impresionaron, como ya les comenté, por ser idénticos a los que cada uno de nosotros tiene dentro de su boca, fueron hallados a principios de este Siglo XXI, en el año 2000, en una cueva llamada Qesem y que se encuentra en el centro de Israel.

La Universidad de Tel Aviv, a través de un equipo de personas especializadas, ha analizado estos dientes a fin de averiguar qué comían los habitantes de la prehistoria, así como con qué potencia masticaban y cómo cortaban los alimentos antes de llevarlo a la boca.

Las conclusiones, tras analizar el desgaste y los desgarros sufridos en estos dientes, fue lo que le dio a los científicos la idea de que cortaban los alimentos en pequeños trozos, pero que debían masticar con potencia que no conocemos en la actualidad, teniendo las mandíbulas muy fuertes gracias al desarrollo de sus músculos.

Por aquél entonces, los habitantes se alimentaban tanto de la carne de diferentes animales que cazaban como también de semillas vegetales que aprendieron a plantar, siendo, en ambos casos, alimentos muy duros que les exigían un proceso de masticación prolongado.

También se han encontrado evidencias de que ya conocían el fuego, por lo tanto, la carne no la consumían cruda, sino que la cocinaban controlando la fogata.

En la misma cueva de Qesem, se han encontrado todo tipo de utensillos o herramientas de piedra que eran utilizadas a modo de lo que son nuestros modernos cubiertos.

About The Author

Debora Weller

Como Escritora y Coach de Escritura, se dedica a organizar Talleres de Escritura Temáticos y a trabajar con sus Clientes Exclusivos, a quienes guía y acompaña en el proceso de escritura del libro de sus sueños y/o de su AutoBiografía.

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