Ejercicio de Escritura n° 40

¿Qué te gusta hacer en la playa?

Dependiendo del lugar en el mundo en el que te encuentres, ahora estarás en otoño o en primavera, o sea, comenzando el frío o el calor.

Si te encuentras dentro de la primera categoría, este Ejercicio de Escritura te traerá el recuerdo del calor y de las vacaciones, y si formas parte del segundo, estarás planeando qué hacer en el verano.

En mi caso, y siendo parte del segundo, viviendo en un país en el cual el verano es muy largo, ya estoy comenzando a ir a la playa, que es la propuesta de hoy: el caso es, qué te gusta hacer cuando vas a la playa.

Para mí, ir a la playa es energizante y me encanta tomar sol, pero no tengo demasiada paciencia, por lo tanto, mi límite es de dos horas: a esa altura, ya comienzo a estar aburrida, ya que a pleno sol no logro leer ni hacer otra cosa que me entretenga, y entonces, prefiero un chapuzón y regresar a casa.

Sin embargo, hay personas a las que les encanta estar todo el día en la playa, aunque sólo se sienten a tomar sol.

Y a tí… ¿Qué te gusta hacer en la playa?

Cuéntanos tus experiencias en un máximo de 10 renglones.

¡Las esperamos!

 

 

Relato de María Teresa Jaimes:

“Cuando voy a la playa, lo primero que hago es quedarme contemplando la inmensidad,admiro los colores que se hacen en el agua intentando por mis propios ojos  descubrir el misterio a la formación natural de tanta belleza…me gusta sentir la brisa que golpea todo….las carpas que usan las personas que estén en ese momento como las olas van y vienen…las risa…y el reflejo de miedo y respeto en los ojos de las personas que en determinados momentos se sienten muy expertos en el manejo de las olas..sentir también el ruido que hacen las olas….ver cómo la arena se la lleva el agua y siento que mis pies se hunden cada vez más.  El mar inspira, respeto, recogimiento, paz el espíritu se relaja…y lo más importante para mí….Siento la presencia de Dios.”

 

Relato de Carmen Iacovazzo:

” La playa me encanta.
Me gusta ir temprano en la mañana; caminar por la arena luego de dejar debajo de la sombrilla las sillas, la sombrilla y ponerme bronceador para no perjudicar la piel.
Caminar mucho y luego sentarme en la silla a tomar mate y compartir experiencias.
El mate ayuda a tener temas para conversar y entretenernos mientras el mar tiene su propio movimiento y que jamás es igual.
Otras veces llevo un libro para leer y siempre de un modo u otro hay temas para conversar.”

About The Author

Debora Weller

Como Escritora y Coach de Escritura, se dedica a organizar Talleres de Escritura Temáticos y a trabajar con sus Clientes Exclusivos, a quienes guía y acompaña en el proceso de escritura del libro de sus sueños y/o de su AutoBiografía.

8 Comments

  • Olinda Maciel

    Reply Reply 28 mayo, 2017

    Que lindo! Playa, sol, mar, verano! Acá en Argentina estamos en otoño, pero en verano una escapadita a la costa es lo más! A mí me gusta quedarme nucho tiempo mirando el mar, su inmensidad, sus olas! No me cansa, es más las horas me pasan volando, tambien me gusta tomar sol y jugar con la arena, totalmente relajante!

    • Debora Weller

      Reply Reply 2 junio, 2017

      ¡¡¡Por supuesto, Olinda!!!
      Todas las playas de la costa de Argentina son hermosas y sí, bien vale la pena hacerse esas escapadas, incluso en invierno…

  • LU

    Reply Reply 28 mayo, 2017

    Gracias por la idea Debora. Vale mucho pensar en la playa en este momento que sale el sol de nuevo en mi región. Ya acudirse ya de estas tormentas en estos dos últimos meses…Fuertes dolores que hay en el corazón por la perdida de mi leoncito blanco… Que difícil elaborar no ver un pequeño detalle dentro de una larga batalla… Solo era una noche mas, pero llego un gran frío en la veterinaria, la hipotermia traicionera… Si, lo mejor es soñar con el sol en pleno, entre la arena humedecida de agua marina y ahí a lo largo estar caminando en buena compañía, disfrutando de las aves diversas y de la gente que sale temprano … Y si llevar el protector y tremendo sombrero y en bañador debajo de la camiseta recibir el sol de la caderas para abajo …

    • Debora Weller

      Reply Reply 29 mayo, 2017

      Gracias LU por tu aporte. Me alegro de haberte distraído un poquito de tanta amargura con la idea del bello calorcito del sol en la playa. Cariños

  • Rosiris Maussa

    Reply Reply 31 mayo, 2017

    Me deja un sabor a dulce mar cuando abren las compuertas del avión y llena mi alma ese aire cálido que me envuelve toda. Es la sensación mágica que me devuelve a cuando era niña y viajaba del frío de mi ciudad al calor de Cartagena, ciudad de leyendas, mar y canciones. El mar siempre ha sido magico para mi, se me pasan las horas viendo como luchan las olas para llegar a la orilla, y en el atardecer como se va quemando el sol en sus aguas. Es hermoso, lo más hermoso que vi desde que soy una niña. Un dulce recuerdo de mi Padre.

  • Debido a que en mi país no tenemos playas, les esplicare que sentí al estar en medio de la selva; que eso si tenemos.
    Al bajar de la movilidad que me transportaba sentí de golpe el aire cálido y natural de la selva, ese olor a libertad a verde, que en unión a los sonidos de monos, pájaros y los infaltables zumbidos de miles de bichos me mostraron un paisaje hermoso.
    Los inmensos árboles llenos de jugosas mangas, vivienda de innumerables pájaros que con sus trinos me daban la bienvenida.

    • Debora Weller

      Reply Reply 30 junio, 2017

      Wowwww… cómo me gustaría poder conocer la selva de tu país. Muy interesante, Shirley…

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