Ejercicio de Escritura n° 41

LLegué al aeropuerto. Y ahora, ¿qué hago?

Quizás hayas pasado por esta situación o quizás no.

Si las has pasado, entonces podrás contar sobre esta experiencia, pero si no lo has hecho, recurre a tu creatividad. 

La situación es la siguiente: Acabas de bajar del avión que te ha llevado a un país lejano, cuyo idioma es diferente y no conoces y tampoco hablas inglés. Por lo tanto, la situación se te vuelve un poco complicada, para poder hacer los trámites necesarios para entrar en el  país y poder comenzar a disfrutar de él, tanto si has ido para pasar unas bellas y originales vacaciones, como si lo has hecho por trabajo.

Entonces, el relato esta vez, tiene que ver con el … “Y ahora, ¿qué hago?” en ese momento.

Uno de los mejores ingredientes que puedes utilizar en estos casos, es el humor seguido de la paciencia. Eso es lo que hago, cuando necesito comunicarme y no lo logro, agregando, por supuesto, la mímica. El cuerpo y los gestos, pueden decir mucho más que las palabras.

Pero, ¿qué haces o qué harías tú en una situación como esta?

Recuerda que son 10, los renglones que debes escribir como máximo.

¡Feliz Viaje! Te espero en el Aeropuerto.

 

 

Ustedes escriben:

Liliana Barral:

“Llegué al aeropuerto y no me vinieron a buscar. No se el idioma. Jamás viajé ni sola ni con nadie. Me invade el pánico: ¿cómo hago para comunicarme y decir a quién venía a ver? Sola, sin dinero y sin poder hablar. Creo que dormiré en el aeropuerto. Toda una aventura. ¡Tendré mucho para escribir!”

María Teresa Jaimes:

“Tengo un viaje para ir a Italia…ya me encuentro en el aeropuerto el Dorado, confieso sufrir de fobia a los aviones, tener que subirme en estos aparatos la verdad es que me pone mal…Después de dos horas de espera en la sala de embarque llaman por el parlante que los pasajeros con destino a la ciudad de Roma con el vuelo número tal deben ingresar por la puerta numero tal!!!!…y comienza “Cristo a Padecer”. Mis piernas tiemblan, delante de mi hacen fila unas personas de nacionalidad Italiana…conversan entre ellos… pongo en acción mis antenas,, no entiendo nada..aparte que soy de estatura más bien pequeña tirando a chaparra y subo la mirada para ver la expresión de los pasajeros…me sentí como un llavero…son altísimos y con un porte que me sentí perdida…aún así continúan avanzando los pasajeros, mi miedo aumenta, mis manos Sudán…llega mi turno entregó mis documentos y…!!!!me llego la hora subir al avión…llegó a la puerta los que están frente a mí saludan en Italiano “bonyorno”
Dicen…cada uno y me llega el turno de saludar a  las azafatas muy puestecitas y simpáticas y yo con un humilde “buenos días”…tomamos asiento…se cierran las puertas…y ay…Dios..nada que hacer…apretar nalga y que venga lo que venga…el carreteo…ay Dios…el impulso y adiós pues”””se fue!!!!que sufrimiento…las charlas de rigor , advertencias, pasajeros relajados colombianos que se sienten los muy chiks
Igual de asustados a mi.  Pero  lo disimulan muy bien…mientras yo aferrada a las sillas como si estás tuvieran imán sobre mis manos…Después de varias horas informan por el alta voz que vamos aterrizar en el aeropuerto Internacional Leonardo da vinci….y viene de nuevo la crisis de nervios…uf!!!todo el mundo dice aterrizaje perfecto…y mi cara no manifiesta para nada lo perfecto…nos bajamos viene toda la tramitología totalmente en Italiano…no sé si me dan la bienvenida…me preguntan la hora o me están echando la madre…no entiendo nada…comienzo a sentirme como gallina en corral ajeno…logró salir…y ahora agarrar un taxi para ir al hotel…se asoma un señor más o menos de edad me saluda y lo demás no le entiendo en español le doy el nombre del hotel y me mira con ojos desorbitados mm?? Le hago señas…mmm???…grito salto le hago maromas y el señor mmm??…hasta que por fin después de un gran rato viene un paisano mío y me colabora en italiano chamboniado logra que el señor conductor entienda a donde voy…ya lograrán imaginarse cómo fue el resto del viaje.”

About The Author

Debora Weller

Como Escritora y Coach de Escritura, se dedica a organizar Talleres de Escritura Temáticos y a trabajar con sus Clientes Exclusivos, a quienes guía y acompaña en el proceso de escritura del libro de sus sueños y/o de su AutoBiografía.

6 Comments

  • Carmen Iacovazzo

    Reply Reply 4 junio, 2017

    Llegue a Barcelona y nos bajamos en la terminal 1 . Había una señalización mediante letreros maletas y flecha. Comencé a caminar hasta llegar al lugar de entrega de maletas y estaba la 1, 2 ,3 etc pero en dichos lugares se señalizaba el vuelo y la Compañía y desde donde a donde era el vuelo. Me fijo en esos pizarrones electrónicos y me tocaba tomar las maletas en la terminal 15. Juro que jamás camine tanto.
    De la terminal 1 donde me bajé del avión a la terminal 15 era de una punta a la otra impresionante.
    Sin embargo cuando fui de Barcelona a París fue sencillisimo muy bien señalizado apenas nos bajamos del avión sabíamos perfectamente donde recoger las maletas y pese a no tener el mismo idioma no tuve ningún problema maravilloso !!!!!!!

    • Debora Weller

      Reply Reply 5 junio, 2017

      Tal cual, Carmen. Eso de tener que recorrer kilómetros dentro de un aeropuerto, lo deja a uno exhausto. Mil gracias por tu relato, es una descripción exacta de lo que sucede.

  • Olinda Maciel

    Reply Reply 15 junio, 2017

    Nunca viajé en avión, y no conozco personalmente un aeropuerto, obviamente si por fotos y la tv. Lo mejor que se me ocurre es tratar de comunicarme por señas y seguidamente sacar un mapa de Argentina, una foto de Maradona y otra de Messi p/presentar mi nacionalidad y encontrar a alguien que hable español, de todos modos ya estoy feliz de haber viajado en avión, lo cual me pareció expectacular y tengo la confianza que lograré encontrar a la persona a la que fuí a visitar, mientras tanto… a enfrentar ésta aventura!

    • Debora Weller

      Reply Reply 17 junio, 2017

      Excelente, Olinda… Esto es lo que se llama actitud positiva… ¡Que disfrutes!

  • LU

    Reply Reply 24 junio, 2017

    Esto me paso hace años. Mi primera salida internacional por el aire. Llegue al medio día al aeropuerto El Dorado, luego de salir en vuelo desde mi ciudad, llena de recomendaciones de un querido señor italiano que vino a despedirme, temprano en la mañana, me recomendó no estar sola y unirme a viajeros confiables que también fueran para Madrid. La tía que vendría a despedirme en Bogotá no la encontré y almorcé cómodamente pues ya mi equipaje estaba en la aerolínea. En el baño si me sentí incomoda con una señora que me preguntaba de todo, y venia observándome. Muy metida, decimos en mi región y no tenia actitud amistosa aunque si era elegante y muy autoritaria …. Me aparté de ella y subí a la zona internacional para estar 2 horas antes de la cita…. Pase todos los procesos del vuelo internacional bien. Todo en orden y me fui a buscar un teléfono, aún no se usaban los celulares como hoy. De repente pasaron varias mujeres uniformadas con falda negra y blusa blanca y no pude retirarme de entre ellas…. Al ver mi cartera pequeña con los documentos, estaba abierta y los documentos que acaban de revisar no estaban… El tiquete y el pasaporte… Fue terrible y creo que salió desde adentro de mi una leona feroz y se me subió la voz interrogando cómo era posible que pasara esto en una zona en donde ya había sido revisado todo… y decía, una y otra vez “aquí mismo están los ladrones”…. Un joven muy delgado y de voz suave me dijo casi al oído ve y coloca el denuncio antes de que salga el vuelo, “tienes menos de media hora”. La policía esta en el primer piso, baja …. al llegar habían varias personas como en una cola y llegue en un tono de voz que no conocía en mi, exigiendo que fueran requisados todos los del tercer piso. Era aterrador todo y mas mi estilo. Tan raro todo, como una película en donde actuaba alguien muy contundente en mi… Y lo mejor? El oficial de la entrada hizo inmediatamente una llamada al tercer piso para que buscaran en los baños pues se acababan de perder el tiquete y el pasaporte de una dama que los ayudaran a ubicar…. Me quede sin palabras y no tardo una llamada diciendo que efectivamente allá en los baños estaban caídos mis documentos…Aunque nunca entré ahí.. No dije nada mas y subí corriendo y efectivamente me los entregaron…Hubo tanto silencio ahí…Admirada con todo esto y volviendo en mi no pude entender y menos como aun retumbaba mi propia voz de mando que de verdad fue eficaz … En la silla que me correspondía ya habían sentado a otro viajero y la pelea la dio quien estaba en el otro asiento, una agradable catalana, viajera continua, que empezó a desnudar el suceso, pues todos los viajeros se habían enterado y ella, solidaria y puesta de mi parte, fue quien desbanco al nuevo comprador del tiquete perdido y cuestionaba a los madrileños esas mañas históricas en nuestras raíces ….

    • Debora Weller

      Reply Reply 24 junio, 2017

      Wow… LU, ¡qué anécdota tan movida! Interesante situación que te hizo reaccionar de una manera que no conocías en tí misma.

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