Ejercicio de Escritura n° 44

¿Buceamos? ¡Qué experiencia!

Entre las cosas que no he hecho en la vida, y que sé que ya no podré hacer, bucear está en la lista. Mi relación con el agua, cuando se trata de un mar, un océano o incluso un río, nunca fue de lo más natural. Más bien me obligaron a aprender a nadar, porque le tenía pánico a tal punto, que cuando era una pequeña niña de 3 años, me perdí en la playa y mis padres, si bien muy preocupados, sabían que era imposible que me ahogara porque no había manera de convencerme de acercarme, siquiera a la orilla. (Dato de mi Autobiografía, jajaja).

Pero volviendo al tema que nos ocupa, me encanta ver por la televisión documentales, y cuando se tratan de buzos que investigan, tanto la naturaleza que hay allí debajo como otras rarezas, me fascina y siempre me pregunto cómo será bucear. Evidentemente, un mundo de ensueño, totalmente incompatible con el de aquí arriba.

Así, que en esta oportunidad, el reto es hacer de cuenta que se han convertido en buzos y que se tiran en medio del mar o del océano para pasar por una extraordinaria y única vivencia, que podrán relatar en un máximo de 10 renglones.

¡Espero sus relatos!

About The Author

Debora Weller

Como Escritora y Coach de Escritura, se dedica a organizar Talleres de Escritura Temáticos y a trabajar con sus Clientes Exclusivos, a quienes guía y acompaña en el proceso de escritura del libro de sus sueños y/o de su AutoBiografía.

4 Comments

  • Dora de Rojas

    Reply Reply 3 julio, 2017

    Que sensación tan grande, el poder bajar y sumergirme en ese bello mundo.
    El poder ver todo lo creado por Dios. El poder mover mis pataletas y deslizarme en finos movimientos, experimentando el sentir, lo que sienten y viven los peces. Un mundo extraordiario, envueltos en burbujas, y ver entrar los rayos del sol atravez del agua.
    Bajar y bajar y ver, lo grande y profundo que es el mar. Mientras mas bajo, más pura y cristalina se vuelve el agua, a tal punto que puedo ver todas las criaturas marinas, caballitos de mar, diferentes clases de peces de muchos colores, y los hermosos corales. Sigo nadando en esta maravilla, es realmente increible, el no sentir el peso de mi cuerpo, puedo girar, de un lado a otro. Pero miren, he visto algo, que llama mi atención, la tomo en mis manos y la abro. Ohhhhhhh, que maravilla, es una preciosa perla, es para mi, solo para mi, regalo del cielo, regalo del mar. Con ella subo, y regreso a la realidad, salgo a la superficie, llena de felicidad!!!!!!

  • Carmen Iacovazzo

    Reply Reply 9 julio, 2017

    Debora :
    Yo tengo la misma sensación que tu yo casi me ahogue y me cuesta meter la cabeza debajo del agua. Mis hijos disfrutan y les encanta por suerte saben nadar y nadan muy bien. Pienso que es un disfrute pero no lo voy a poder realizar por lo menos en esta encarnación.
    Gracias me parece excelente tu propuesta

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