Mi reencuentro con Susana…

Hertzliya es una ciudad que está ubicada en el centro del país muy cerquita de Tel Aviv. Hoy es sábado,  10 de abril de 2015, y no es precisamente, un sábado cualquiera.

Allí vive una amiga de Susana, que por casualidades de la vida, yo había conocido hace años.  Pero la historia es que su casa fue el lugar de encuentro para dos amigas que se perdieron de vista hace casi cuarenta años.

Las dos amigas somos Susana y yo. Y sí, después de exactamente, treinta y ocho años de no saber nada la una de la otra, gracias a las redes sociales, en este caso Facebook, hoy nos  hemos podido abrazar.
Es tanta la emoción que sintió y siente cada una de nosotras, que no podemos expresarlo en palabras. Ella era mi amiga del alma en la adolescencia, y circunstancias de la vida, me la arrebataron. Debió salir urgentemente del país en el que nacimos: Argentina.
Cuando llegué a Israel a los 47 años, uno de mis primeros objetivos, era encontrarla en la creencia de que aún vivía aquí. Lo que nunca supe, hasta ahora, fue que varios años después, ella regresó a Buenos Aires, casada, con hijos y con su título universitario a cuestas. Es más, quizás nos cruzamos más de una vez en algún colectivo (como se le dice allí a los buses) o en algún subte, pero sin vernos, porque de haber puesto la mirada una en la otra, enseguida nos hubiéramos reconocido.
Por este motivo, este fin de semana no es uno cualquiera. Es en realidad, uno más que especial, puesto que la vida nos pasó a una y a la otra, toda por delante, como una película que nos hubieran puesto en cámara rápida.
¡Cuesta reponerse de tanta emoción!
¡Cuesta dormir después de semejante paseo y a pesar del cansancio del viaje, que casi no sentí!
Yo creo mucho en la energía y en consecuencia, en la Ley de Atracción, y tanto le pedí al Universo el saber de ella, que finalmente siento que me lo concedió.
Como anécdota aparte de lo que es esta vida, les cuento que yo conocí a la amiga de Susana, hace ya unos cuantos años atrás, cuando coincidimos en un curso que ambas estudiamos, en la ciudad de Tel Aviv. Si en aquél momento, alguna de las dos hubiera mencionado a Susana, nos hubiéramos ahorrado unos cuantos años de distancia…
Pero la vida quiso regalarnos este encuentro hoy, sin tapujos, sin complejos, las dos tal como éramos y como somos ahora, producto de todo lo que hemos vivido y todo lo que nos hemos extrañado.
Amiga mía… ¡Te quiero un montón…!
Este es uno de los mejores capítulos de mi Biografía, ya q1- Con Susana y Leda, 10 de abril de 2015 (1)ue lo  pude compartir también con Ariel, mi amor, quien estuvo con nosotras disfrutando y compartiendo ese encuentro
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Debora Weller

Como Escritora y Coach de Escritura, se dedica a organizar Talleres de Escritura Temáticos y a trabajar con sus Clientes Exclusivos, a quienes guía y acompaña en el proceso de escritura del libro de sus sueños y/o de su AutoBiografía.

2 Comments

  • luisaleiterfuter

    Reply Reply 25 diciembre, 2015

    El reencuentro entre amigas , esas que compartieron con vos alegrías y tristezas, es lo mas emocionante que te puede pasar.
    Seria una alegría inmensa para mi encontrarme de nuevo con mis dos amigas del alma que viven en Argentina mientras que yo estoy aca
    en Israel. Que Dios me de este regalo…Amen!!!!

    • Debora Weller

      Reply Reply 25 diciembre, 2015

      Por supuesto, Luisa, es un regalo de la vida que no esperaba…. De todo corazón, deseo que también la vida te lo entregue lo más rápido posible… Un gran abrazo de mi parte junto con este deseo…

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